Pero aún existe una rendija abierta por la que inversores están comprando divisas sin trabas aparentes.
En el mercado oficial de cambios la demanda de particulares y empresas está bloqueada a merced de la decisión muchas veces arbitraria de la AFIP y por algunas restricciones informales de parte otros organismos del Gobierno, según denuncian en la city.
El mercado negro o paralelo achicó sus ya alicaídos volúmenes, disuadido por los megaoperativos con los que esporádicamente desde noviembre monta el organismo de Ricardo Echegaray, según informa El Cronista este jueves.
Pero lo concreto es que los inversores están encontrando la vuelta a ese corralito cambiairo, como suelen denominar en la jerga financiera al cepo verde. En esta línea, es que el dólar que surge de las operaciones de contado con liquidación, mecanismo que se utiliza para fugar divisas se disparó en los últimos días más de 10 centavos.
La operatoria es muy simple: el inversor adquiere bonos en dólares contra pesos para lograr una cobertura de tipo o cambio o directamente fugar su inversión (sus dólares) al vender la posición en el exterior.
De esta manera, el tipo de cambio implícito en el arbitraje entre títulos locales y ADR en el exterior, trepó desde los $ 4,70 de la semana anterior hasta $4,81, tras tocar $4,82.
El precio que marca un diferencial de nada menos que 45 centavos con el formal es el que convalidan los ahorristas con tal de tener a resguardo sus dólares fuera del del país.
El valor arroja una brecha de 10% con el precio oficial, pero lejos está de los $5,17 que tocó en noviembre, en el arranque de los controles. Pero en aquel momento, el Gobierno salió a poner un freno a la suba con masivas ventas de títulos en poder de ANSES.
Por orden del ministro de Economía, Amado Boudou, logró entonces bajar el valor del dólar en ese mercado en 12 centavos y dejarlo a $5,05 por unidad en un día.
Ahora bien, en las mesas de dinero no prevén que el ente previsional intervenga en estos niveles, a menos que la divisa toque los $5, aunque reconocen, por lo bajo, que no descartan otro tipo de medidas para trabar este mercado.
Desde fines del año pasado, de hecho, se especula con que los expertos liderados por el titular de la AFIP Ricardo Echegaray están estudiando aplicar en algún momento una percepción o retención como mínimo del 5% al 10 % a las operaciones que con habitualidad presume el ente recaudador realizan los particulares, empresas y operadores del mercado abierto.
No obstante, en la city no hay unanimidad al respecto porque hay muchos que apuntan que este mercado es insignificante, concluye El Cronista este jueves.